
Desde hace unos cuantos años existe una conciencia clara de que vivimos en un planeta con recursos limitados. Este es un hecho incuestionable, pero ahora que se han destapado una serie de problemas medioambientales a escala global parece que todo el mundo empieza a reflexionar sobre el tema.
Una población que continúa creciendo, un uso más intensivo de los recursos naturales con el surgimiento de nuevas potencias económicas y una repercusión negativa de los residuos que generamos en el clima de la Tierra parecen ser las cuestiones más urgentes.